En el marco de la Feria Internacional de la Lectura y el Libro (FILELI) Tabasco 2019, el escritor Elman Trevizo impartió la charla “Cómo fomentar la lectura en primeros lectores”.

“La lectura debe ser más placentera, más lúdica, más juguetona, con un valor más estético y artístico. Yo siempre defiendo este valor artístico y lúdico de la literatura infantil, juvenil, y para adultos por supuesto, porque creo que es la mejor manera de acercarnos a un libro”, afirmó el narrador, dramaturgo y poeta, quien ha escrito obras para el público infantil y juvenil.

Manifestó que una de las cosas que está fallando es que hay una generación que quiere contagiar el gusto por la lectura, pero no lee. Quiere inyectar la lectura como si fuera una obligación, cuando en realidad debe ser por placer.

“Todo lo queremos meter en el costal de la obligación. Debemos abrir el panorama, si no te gusta tal libro regálalo. Los invito a que busquen un libro o un autor que les encante, y eso mismo nos va a llevar a otros libros. Hacen falta más lectores que escritores en México”, indicó Trevizo, quien además ha visitado más de 200 escuelas al año, para fomentar la lectura.

Agregó que hemos entendido que la imagen también se lee. Poco a poco los libros para niños y jóvenes se han vuelto más visuales. Por un lado puedes leer la imagen y por otra el texto.

“Vivimos una época en la que la imagen tiene mucha fuerza y en la que también hay alianza con las nuevas tecnologías. Aprovechemos que poco a poco podemos leer más la imagen. Ahora la imagen dice más de lo que dice el texto o complementa el texto”, aseguró.

Asimismo, señaló que una de las formas de acercar a los niños a la literatura, es a partir de la narración oral. En la actualidad hay un boom de la narración oral, sin embargo, a veces, los cuentacuentos dicen que fomentan la lectura, pero en ocasiones no aterrizan en el libro, solamente cuentan una historia y suelen cambiar el final por cuestiones moralizantes, y no conectan generalmente con el libro.

“El cuentacuentos a veces solo cuenta la historia, pero se le olvida esa conexión con la historia y el libro”, puntualizó.

Subrayó que debemos tener el libro por delante, siempre darle importancia, porque así el niño y el adulto van teniendo en cuenta que un libro cuesta 300 o 400 pesos, debido a que hubo muchas personas involucradas para hacer un libro: editor, impresor, el encargado de la librería, etc.